Importancia de las nueces en la prevención de enfermedades cardiovasculares

Varios estudios prospectivos de seguimiento muestran una reducción del riesgo de enfermedad coronaria fatal o de muerte súbita en aquellos grupos de población con un mayor consumo de frutos secos. La reducción puede ser de hasta un 50% en aquellos individuos que ingieren frutos secos más de 4-5 veces/semana.

Existen varios mecanismos propuestos que podrían explicar el efecto de las nueces sobre la salud cardiovascular. Así pues, contiene varios nutrientes que podrían tener varios efectos sobre el proceso arteriosclerótico: son mucho más ricas en ácido linoleico y linolénico que el resto de los frutos secos, contienen además fibra, proteína vegetal rica en arginina, gran variedad de vitaminas y minerales (vitamina E, tiamina, ácido fólico, potasio, magnesio, selenio) y gran cantidad de fitoesteroles y compuestos fenólicos.

Varios estudios de intervención dietética han evaluado el efecto del consumo de nueces sobre la salud cardiovascular. La reducción encontrada en los niveles de LDL colesterol por cada nuez consumida (5g) es del orden del 1%, lo que supone una reducción asociada del riesgo cardiovascular del 2%. Los estudios, además coinciden en señalar que la reducción conseguida en los niveles de LDL es mayor a la predecible por el intercambio de ácidos grasos de la dieta, lo que sugiere de nuevo la existencia de otros componentes en las nueces con actividad cardioprotectora.

La arginina, el ácido linolénico y los fitoesteroles y polifenoles que contienen podrían ser los responsables de gran parte del efecto del consumo de nueces observado. Varios estudios han demostrado ya el efecto de la suplementación con arginina demostrando beneficios saludables a nivel vascular en pacientes con hipercolesterolemia.

Además, la gran capacidad antioxidante de las nueces está cada vez más demostrada: estudios publicados por Halvorsen en el 2002 y por Anderson en el 2001 muestran que son el segundo alimento con mayor contenido en antioxidantes de nuestra dieta y poseen un gran potencial antioxidante. Varios estudios demuestran también el efecto del ácido linolénico dietético sobre la salud cardiovascular, entre ellos el Lyon Diet Heart Study, donde se observó una relación inversamente proporcional entre consumo de este ácido graso y riesgo de muerte coronaria.

En el Barcelona Walnut Trial se observó también una mayor rapidez en la captación de las moléculas de LDL por parte del hígado, hecho que contribuiría también a una reducción del riesgo cardiovascular.

Además de todo esto, los estudios de intervención demuestran que, a corto plazo, el consumo regular de nueces no induce a un aumento de peso.